HAGA UNA PAUSA
Siente calor, sus ojos quieren cerrarse y su percepción del riesgo le abandonó
hace ya kilómetros, lo mismo que se capacidad de reacción rápida. Entonces ¿por
qué sigue manejando?
Manejar con sueño causa más muertes y accidentes graves que manejar con exceso
de alcohol en el cuerpo. Contra la somnolencia, sobre todo cuando el conductor
ha llegado a la fase de tener que luchar contra ella, el antídoto más eficaz es
PARAR, TOMAR una o dos tazas de café (unos 150 mg de cafeína en total) y DORMITAR unos 15 minutos.
¿Cuáles son las causas?
Pocos son los accidentes graves que ocurren en zonas edificadas, porque el que
maneja tiene muchas cosas que ver y hacer. La situación es mucho peor en los
recorridos largos, fáciles y aburridos en carreteras y autopistas. Si tenemos
despierta la atención, no hay gran problema, pero si manejamos cuando
habitualmente estaríamos durmiendo, o cuando estamos fatigados, nos exponemos a un riesgo
de accidentes bastante mayor.
De los estudios realizados por el Ministerio de Transporte del Reino Unido se
deduce que el 10 por ciento de los choques de automóviles se debe a que el
conductor se quedó dormido, lo que representa el doble del porcentaje de los
causados por exceso de velocidad. Es más probable que esos choques causen muertes o
heridas graves, porque el conductor somnoliento no suele frenar o tratar de
desviar el vehículo antes del impacto. (1,2).
En Nueva Zelandia se comprobó que, entre 2002 y 2004, la fatiga del conductor
contribuyó a 134 accidentes con resultados mortales y a 1.703 con heridos
(aproximadamente el 11 por ciento de los accidentes mortales y el 6 por ciento de
los que causaron heridas), y los datos relativos a Australia indican que se debe
a la fatiga el 30 por ciento de los accidentes de un solo vehículo en las
zonas rurales (3). Se llega a cifras similares en un estudio referido a Italia.
(11,4 por ciento de muertes en accidentes relacionados con la somnolencia,
frente a un 5,5 por ciento en los accidentes en general) (4)
¿A quién afectan?
Mucha gente maneja en el curso de su trabajo, por lo cual no es sorprendente
que muchos accidentes de tráfico se deban a vehículos de trabajo. En el Reino
Unido, el número de accidentes mortales causados por camiones es casi el doble
que el causado por automóviles (5). En los EE UU, el Ministerio de Transporte
estima probable que todo camión se vea envuelto durante su vida en la carretera
en un accidente causado por somnolencia (6) y que la fatiga del conductor sea
un factor en un porcentaje del 20 al 40 de los accidentes de camiones.
El trabajo por la noche, como el de los médicos de guardia o quienes regresan a
la casa después de un turno de noche, aumenta la vulnerabilidad, y las peores
horas son entre las 2 y las 6 de la mañana. (7, 8). Es 20 veces más probable
dormirse al volante alrededor de las 6 de la mañana que alrededor de las 10 (9).
Hay estudios que indican que la juventud es un importante factor de riesgo en
los accidentes de automóvil causados por somnolencia (la mitad, aproximadamente,
de los conductores tienen menos de 30 ó 35 años). Los conductores mayores y
quienes manejan después de una comida copiosa, son también proclives a quedarse
dormidos a media tarde. Es tres veces más probable que eso ocurra alrededor de
las 4 de la tarde que de las 10 de la mañana o las 7 de la tarde, que son puntos
bajos del ciclo circadiano de somnolencia (9).
Iniciar un largo trayecto el último día de trabajo anterior a unas vacaciones,
o tener que levantarse muy temprano para empezar un largo período de manejo,
con mayores probabilidades de fatiga, puede también crear mayor riesgo de
accidentes. Las vacaciones pueden ser también una temporada de mayores riesgos. Es
frecuente en esa temporada manejar durante muchas horas de calor y sol, tal vez
después de haber dormido poco. Además, se maneja muchas veces después de un
largo vuelo al lugar de las vacaciones, juntando así muchos factores peligrosos.
Sin embargo, todos somos muy vulnerables a la somnolencia si hemos dormido poco
o mal. El cansancio puede afectar a nuestra habilidad de manejo, lo cual es
especialmente peligroso en zonas edificadas.
Cómo reconocer las señales de peligro
Manejar puede ser una experiencia frustrante y agotadora casi siempre. En
tráfico denso y elevadas temperaturas, puede agotarse en seguida nuestra paciencia
y podemos desatender los síntomas de somnolencia.
El sueño no viene por sí solo, y no hay excusas para dormirse al volante. Sin
embargo, la mayoría de los que causan accidentes relacionados con el sueño
niegan haberse quedado dormidos. Nada tiene de sorprendente, porque hacen falta de
dos a cuatro minutos de sueño para poder recordar que se ha dormido, y la
mayoría de los accidentes ocurren a los pocos segundos de haberse quedado dormido
quien maneja. (10). Un sueño de cuatro segundos puede tener consecuencias
fatales, ya que en ese tiempo un coche que circula a 88 kilómetros por hora puede
recorrer más de unos 30 metros, que es aproximadamente la longitud de una pista
de tenis.
Hay una serie de indicaciones que deben servir de advertencia de que hay riesgo
de quedarse dormido. Por ejemplo:
- Bostezos repetidos
- Cansancio o nubosidad de la vista; irritación de los ojos.
- Dificultad para mantener la cabeza erguida
- Descuido de la disciplina de los carriles
- Lentitud de reacción
- Falta de concentración; tendencia a soñar despierto
- Cambios de velocidad caprichosos
- Dificultad de recordar las millas o kilómetros más recientes
Canción de cuna del conductor
Es un mito popular, que lamentablemente carece de fundamento, el de que cantar
o escuchar música mantiene despierto y combate el cansancio. Eso actúa
solamente a muy corto plazo y puede incluso hacer que el conductor no se dé cuenta de
que tiene sueño y está manejando mal. Otro mito es el de los buenos efectos de
recibir aire en la cara (11). Se acude a esas cosas cuando el conductor llegó ya
a la fase de tener que combatir el sueño. En esa fase lo más prudente y seguro
es detenerse lo antes posible, hacer una pausa de 30 minutos como mínimo, tomar
un par de tazas de café cafeinado y dormitar un rato. (17)
Cómo puede ayudar el café
Se han hecho muchos estudios para buscar la manera más eficaz de evitar la
somnolencia del conductor. Algunas investigaciones de laboratorio indican que con
cantidades relativamente bajas de cafeína, de 100 a 200 mg, se consigue que
estén más despiertos los que tienen sueño (12, 13, 14).
En otras investigaciones de laboratorio (15,16) se compararon varios factores
para ver cuál era la diferencia. Se tuvieron en cuenta pausas del manejo de
distinta duración, diferentes niveles de cafeína, diferentes horas y diferentes
períodos de privación de sueño.
Tanto con la cafeína como con un breve período de sueño se consiguió
disminución de incidentes de mayor o menor gravedad, y un fuerte efecto de supresión de
la somnolencia y sus síntomas. La combinación más eficaz fue la de hacer una
pausa de 30 minutos, tomar una o dos tazas de café, que proporcionan unos 150 mg
de cafeína, y dormitar unos 15 minutos. (17)
Cuidado con lo que se hace
Manejar cuando se tiene sueño no es ilegal, pero es probablemente más peligroso
que manejar con exceso de alcohol en el organismo. Si se siente uno soñoliento y
sigue manejando, es más posible que cause un accidente. Detenerse es atender a
la alarma y poder manejar con más seguridad.
Para más información, visite Bibliografía