El Café y La Cirrosis
El hígado funciona como uno de los sistemas de transformación más eficientes
del cuerpo humano. El hígado es el órgano más grande del cuerpo y su
funcionamiento es esencial para que todo el resto funcione debidamente. Por consiguiente,
cuando los estudios demuestran que el consumo concreto de café podría proteger
contra la cirrosis del hígado, enfermedad que daña progresivamente la función y
el tejido de este órgano, no cabe duda de que eso podría ofrecer beneficios
importantes para la salud.
En los primeros estudios (Klatsky ,1992) se demostró que el consumo de café
estaba en relación inversa con el peligro de contraer cirrosis de origen
alcohólico, y que el riesgo de contraer cirrosis en las personas que consumían cuatro
tazas era la quinta parte que en las que no consumían ningún café. Este estudio,
que se hizo en Italia entre 1978 y 1985 y en el que participaron más de 128.000
adultos, formó parte del Programa Kaiser de cuidados médicos permanentes en el
que se sometieron a observación los perfiles de riesgo con respecto a la
cirrosis del hígado.

En estudios más recientes (Corrao, 2001) se confirmó la constatación de que es
concretamente el café, y no otras bebidas que contienen cafeína, lo que podría
ser el factor clave que impide la aparición de cirrosis de origen alcohólico y
no alcohólico en el hígado.
Como no podemos vivir sin un hígado que funcione bien, estas son buenas
noticias. Esa taza de café de la que tanto disfrutamos puede traernos verdaderos
beneficios. El consumo moderado de café podría justamente estar ayudándonos a
tener un hígado saludable.
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